Cáceres: qué ver y hacer.
Cáceres: ¿de vacaciones o a derretirse?
Si a alguien le preguntas si se va de vacaciones y te responde: «Sí, a Cáceres», seguramente le mires como si estuviera un poco loco. Y razón no te falta.
No porque Cáceres sea fea o porque nadie la conozca —que tampoco es eso—, sino porque, cuando dices que te vas a Cáceres en pleno verano, la primera imagen que se le viene a cualquiera a la cabeza es la de alguien intentando sobrevivir a temperaturas capaces de derretir hasta las ganas de hacer turismo.
Y sí… algo de razón tenían.
Pero detrás de ese calor extremo se esconde una ciudad que merece muchísimo la pena descubrir. Cáceres, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es una auténtica joya histórica, con un casco antiguo que parece detenido en el tiempo.
Y nosotras fuimos precisamente a descubrirlo.
Nos alojamos en los Apartamentos Plaza Mayor 35, que, como su nombre indica, están situados en la propia Plaza Mayor de Cáceres.
La ubicación era ideal para conocer a pie todo el conjunto monumental y poder volver al apartamento sin tener que hacer grandes desplazamientos.
Cáceres no es una ciudad especialmente grande y en nuestro caso, decidimos utilizarla también como base para desplazarnos a otros lugares de Extremadura.
Palacio de los Golfines de Abajo
Nuestra primera parada en la ciudad fue el Palacio de los Golfines de Abajo y la verdad, no nos defraudó.
La visita es guiada y durante el recorrido se pueden conocer diferentes estancias del palacio. Pero, ojo, solo está permitido hacer fotografías en algunas de ellas.
Durante la visita nos fueron contando la historia de una de las familias más importantes de la nobleza extremeña. Y fijaos si tuvo importancia que los Reyes Católicos llegaron a alojarse en este palacio durante sus estancias en Cáceres, en 1477 y 1479.
De hecho, la relación de la familia con los monarcas quedó reflejada incluso en la fachada del palacio, donde podemos encontrar el escudo de los Reyes Católicos.
El Palacio de los Golfines de Abajo es, además, uno de los palacios más grandes y destacados del conjunto monumental de Cáceres y conocerlo por dentro nos permitió acercarnos un poco más a la historia de la ciudad y de uno de sus linajes más importantes.
Si queréis visitarlo, os recomendamos consultar previamente su página web, donde encontraréis información actualizada sobre días de apertura, horarios y precios.
Concatedral de Santa María y el Cristo Negro
También visitamos la Concatedral de Santa María de Cáceres, de estilo gótico y de una belleza increíble. Pero, si hubo algo que nos dejó literalmente paradas durante buena parte de la visita, fue el Cristo Negro.
Su aspecto oscuro y la historia que lo rodea hacen que sea imposible pasar delante de él sin detenerse. Tanto nos llamó la atención que no nos quedó más remedio que indagar un poco más en su historia.
El Cristo Negro es una de las imágenes más veneradas de Cáceres. La talla, de autor desconocido y datada en el siglo XIV, está además vinculada a una de las cofradías más antiguas de la ciudad, fundada en 1490.
Su característico color oscuro ha dado lugar a diferentes explicaciones y leyendas. Una de las más extendidas cuenta que se debe a los siglos de humo de las velas y al paso del tiempo, aunque también existen otras interpretaciones sobre el origen de su aspecto.
Pero lo que más nos llamó la atención fue descubrir su relación con la Semana Santa cacereña.
Según los estatutos de la Cofradía del Cristo Negro, la imagen no puede salir de los límites de la muralla histórica. Durante la procesión recorre las estrechas calles de la ciudad monumental en absoluto silencio, creando una atmósfera muy especial entre las antiguas piedras.
El silencio solo se rompe con el sonido de la esquila y el timbal destemplado y al comienzo de la procesión, con una saeta.
Dicen que acompañarlo por las calles medievales, prácticamente a oscuras y en silencio, es una experiencia sobrecogedora.
Y después de conocer su historia y las leyendas que lo rodean, entendimos perfectamente por qué este Cristo tiene algo especial.
Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear
No podíamos dejar de visitar el Museo de Arte Contemporáneo Helga de Alvear, donde pudimos disfrutar de obras de artistas nacionales e internacionales.
El museo alberga una de las colecciones privadas de arte contemporáneo internacional más importantes de Europa, con más de 3.000 obras.
Y no solo nos llamó la atención lo que hay dentro. El museo ocupa dos espacios muy diferentes: por un lado, el moderno edificio diseñado por Tuñón Arquitectos y por otro, la Casa Grande, un edificio modernista de principios del siglo XX que ha sido rehabilitado y que acoge exposiciones temporales.
Por aquí os dejamos el enlace a su web, para que podáis consultar sus horarios y exposiciones.
Descubriendo las leyendas de Cáceres
No nos cansamos de recorrer sus calles, tanto de día como de noche. Y decidimos reservar una visita guiada por la ciudad con Civitatis, donde nos fueron mostrando la belleza del casco histórico y narrando algunas de las leyendas que forman parte de la historia de Cáceres.
La leyenda de la mora encantada, la del mono, la Casa de los Solís y muchas otras historias hicieron que la visita nos acercase todavía más a esta ciudad, que parece esconder una historia detrás de cada esquina.
Otros lugares que visitar en Cáceres
También visitamos la Casa-Museo Árabe Yusuf Al-Burch, los jardines del Palacio de Carvajal y el Palacio de los Becerra.
La Casa-Museo Árabe Yusuf Al-Burch nos sorprendió especialmente porque detrás de sus puertas se esconde una auténtica historia.
La casa conserva restos de una vivienda árabe del siglo XII, aunque el edificio se levantó sobre restos mucho más antiguos, entre ellos vestigios de época romana relacionados con un sistema de termas y calefacción.
Su fundador, José de la Torre Gentil, descubrió estos restos durante las obras de rehabilitación del inmueble y dedicó alrededor de 15 años a recuperar y reconstruir la casa. Finalmente, el museo abrió sus puertas al público en 1976.
Nos quedó pendiente la Torre de Bujaco, ya que durante nuestra visita estaba cerrada temporalmente.
Así que ya tenemos una excusa más para volver.
Gastronomía de Cáceres
En Cáceres no solo nos empapamos de historia, también disfrutamos de su gastronomía, de la que os hablaremos en otra entrada y donde os recomendaremos algunos lugares en los que podéis disfrutarla.
Porque viajar también consiste en sentarse a la mesa y descubrir un destino a través de sus sabores.
Nos vamos de Cáceres sabiendo que volveremos.
Hace unos años descubrimos Extremadura de la mano de nuestro viaje a Mérida y después de regresar, nos vamos de nuevo enamoradas de esta tierra.
Si queréis descubrir cómo fue aquella primera escapada, podéis leer nuestra entrada sobre Mérida donde os contamos todo lo que vimos en nuestra visita a la ciudad romana.
Y en este viaje también tuvimos la oportunidad de acercarnos hasta el Monasterio de Yuste , otro de esos lugares de Extremadura que merece la pena conocer y que está lleno de historia.
Porque Extremadura es historia, patrimonio, pueblos increíbles y por supuesto, una gastronomía que merece mucho la pena descubrir.
Y aunque el calor nos puso a prueba —para qué vamos a engañarnos—, Cáceres consiguió que nos olvidáramos de él mientras recorríamos sus calles y descubríamos todo lo que esta ciudad tiene que contar.
Así que, ¿Cáceres de vacaciones o a derretirse?
Nosotras lo tenemos claro: a Cáceres. Y si nos derretimos por el camino, que sea con una buena historia que contar.
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