Qué hacer en Guimarães en un fin de semana (ruta completa)

Guimarães es conocida como la cuna de Portugal, ya que aquí nació el primer rey portugués, Alfonso Henriques. Por eso, no es casualidad que muchos la consideren una parada imprescindible si estás explorando el norte de Portugal.

A nosotras nos parece una ciudad perfecta para una escapada: en un día puedes ver lo esencial, pero si tienes la oportunidad, te recomendamos quedarte un fin de semana para disfrutar sin prisas de su casco histórico, su ambiente y la historia que se esconde en cada rincón.


Si decides pasar el fin de semana en Guimarães, te recomendamos alojarte en el Hotel Toural. Su ubicación es perfecta para recorrer la ciudad caminando y además tiene una buena relación calidad-precio.


Una vez en Guimarães, nada mejor que empezar la visita perdiéndose por sus calles empedradas de su casco antiguo medieval, declarado Patrimonio de la Humanidad en 2001. Pasea sin prisa entre plazas llenas de encanto hasta llegar al Largo da Misericórdia, una de las plazas más bonitas que ver en Guimarães.


Desde aquí continúa la ruta hacia dos de los grandes imprescindibles de la ciudad: el Castillo de Guimarães y el Palacio de los Duques de Braganza, dos lugares clave para descubrir la historia de la cuna de Portugal.

 Puedes comprar una entrada combinada que incluye la visita al Castillo de Guimarães y al Palacio de los Duques de Braganza por 6 €.

🕙 Horario: abierto todos los días de 10:00 a 18:00 h (último acceso a las 17:30 h).

🎟️ Entradas: la taquilla oficial se encuentra en el propio Palacio de los Duques de Braganza.

⏳ Tiempo de visita: aproximadamente 90 minutos para recorrer el Castillo, el Palacio y la Iglesia de San Miguel con calma.


No te olvides de visitar el Museo Alberto Sampaio, donde podrás descubrir numerosos objetos de temática religiosa procedentes de la antigua Colegiata de Nossa Senhora da Oliveira y de diferentes iglesias y conventos de la región.

Para terminar la ruta, merece la pena acercarse a la Iglesia de Nossa Senhora da Consolação e Santos Passos y a la Iglesia de San Francisco.

La primera es una joya del barroco portugués, con influencias rococó. Fue construida durante el siglo XVIII y está dedicada al patrón de la ciudad.

Y si todavía tienes tiempo, no te olvides de subir al Santuario da Penha, uno de los símbolos de Guimarães. Nosotras tendremos que dejarlo pendiente para otra escapada a Portugal.


Guimarães es una de esas ciudades que sorprenden por su historia, su ambiente y la conservación de su casco antiguo. Pasearla sin prisas es la mejor forma de descubrirla y dejarse llevar por su encanto medieval.

Para nosotras, sin duda, es una escapada perfecta si quieres empezar a conocer el norte de Portugal.

Una ciudad que te invita a volver, a perderte por sus calles y a disfrutarla sin prisas.


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