Palacio de Topkapi: un viaje al corazón del Imperio otomano.

Palacio de Topkapi: una parada imprescindible en Estambul

Hoy os hablaré del Palacio de Topkapi, para mí una de esas visitas imprescindibles cuando viajas a Estambul. Y os aviso desde ya: si vais con la idea de verlo rápido, probablemente acabaréis cambiando de planes. A mí me pasó.

El Palacio de Topkapi fue durante siglos uno de los grandes centros de poder del Imperio otomano. Hoy es uno de los lugares históricos más impresionantes de Estambul y una visita que permite acercarse a la historia, la arquitectura y la vida de los sultanes.


Una de las primeras cosas que sorprenden son sus jardines. Son preciosos y además, ofrecen unas vistas espectaculares del Bósforo. Pasear por ellos es una magnífica manera de empezar la visita y hacerse una idea de la importancia que tuvo este lugar.

En el interior encontraréis diferentes colecciones y exposiciones con armas, objetos utilizados en la vida palaciega, vestimentas y numerosas piezas relacionadas con el Imperio otomano.
Cada patio, cada sala y cada rincón tiene algo diferente. Y cuanto más avanzas, más detalles encuentras.


Recorrer sus estancias es impresionante. Es uno de esos lugares en los que resulta fácil imaginar cómo debía ser la vida en la corte otomana, rodeada de ceremonias, lujo y una arquitectura cuidada hasta el último detalle.

Pero si hubo una parte que especialmente me impresionó fue el Harem.
Sus colores, sus azulejos y esa luz que entra en las estancias crean una atmósfera preciosa y muy especial. Para mí es una de las zonas que merece la pena visitar con calma.


En muchas guías encontraréis que se necesitan unas tres horas para visitar el palacio. Yo me quedé corta.
Entre pararte a mirar los detalles, hacer fotos y disfrutar tranquilamente de cada rincón, mi visita duró bastante más. Así que si vais, mi consejo es que no intentéis hacerlo con prisas.

 
El Palacio de Topkapi fue construido por orden del sultán Mehmed II entre 1460 y 1478, después de la conquista de Constantinopla. Durante siglos fue residencia de los sultanes y centro de la administración del Imperio otomano.

 
El complejo está organizado alrededor de grandes patios y cuenta con numerosas dependencias, jardines, pabellones y diferentes espacios destinados tanto a la vida de la corte como a la administración del imperio.


Yo no llevé guía y compré la entrada directamente en la taquilla del palacio. Si queréis ahorrar tiempo y evitar posibles colas, también podéis comprar las entradas online antes de vuestra visita a través de la página oficial Milli Saraylar, el organismo que gestiona el Palacio de Topkapi.

Mi consejo es que, si tenéis claro el día de la visita, llevéis la entrada comprada con antelación y así podéis dedicar vuestro tiempo a lo realmente importante: disfrutar del palacio sin perder media mañana haciendo cola. 


Un detalle importante si estáis organizando la visita: Topkapi permanece cerrado los martes, así que conviene tenerlo en cuenta al preparar el itinerario.


Y si estáis pensando en viajar a Estambul y preferís contar con ayuda durante el viaje, os dejo también la página de un guía local que habla español y ofrece recogidas en el aeropuerto, traslados, excursiones y visitas guiadas: http://wemaketrip.net/

Si estáis preparando un viaje a Estambul y queréis descubrir más rincones de la ciudad, os invito a seguirme en Instagram , donde comparto mis experiencias viajando sola, rutas, consejos, fotografías y esos lugares que merece la pena guardar en la lista de próximos viajes.

Porque Estambul tiene muchos rincones que descubrir… y Topkapi es, sin duda, uno de ellos.


Comentarios

  1. Lo visite hace años y tiene unos jardines impresionantes. La entrada es un poco cara.

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